Cataluña, la fábrica de España

Jaume Vicens i Vives, 1910 – 1960. Historiador catalán.

Nació y vivió en una época en la que tuvo lugar el gran desarrollo de la industria y comercio en Cataluña, cuyos productos eran consumidos en más de un 90%  por el mercado cautivo del resto de España.

Decía Vicens i Vives que si Madrid hubiera impuesto el librecambio, el desastre para Cataluña hubiera sido absoluto.

No se puede negar que si Cataluña es más rica que el resto de España se debe a haber tenido cautivo un mercado libre de toda competencia mediante aranceles proteccionistas durante siglos. También hay que achacarlo a las grandes y desproporcionadas inversiones del Estado, sobre todo en la época franquista y no en último lugar a la abundante mano de obra barata procedente de las regiones más pobres.

Es decir, monte usted una fábrica. Reciba generosas subvenciones. Tenga asegurada la venta de sus productos durante décadas porque la competencia está legalmente prohibida. Y a medida que su fábrica va creciendo, el resto del país además de comprarle sus productos a precio de monopolio, le proporciona financiación si la necesita y la mano de obra barata que pueda ir necesitando … Ni a Fernando VII se las pusieron más fácil.

Durante los últimos años del siglo XIX los consumidores españoles tuvieron que pagar un ingente sobrecoste por el obligado consumo de tejidos de algodón fabricados en Cataluña, en comparación con los precios de exportación de Inglaterra de los mismos productos, más baratos y de mejor calidad.

Esta política de precios caros y de menor calidad, hacía imposible que empresas fabricantes de prendas de tejidos radicadas en España pudieran exportar sus productos a Europa. Lo cual lastró sensiblemente el crecimiento de cualquier tipo de empresa del resto del país. No tenían otra alternativa, tenían que comprar sí o sí tejidos catalanes.

La SEAT es el ejemplo más claro de cómo el, por los independentistas tan odiado Franco, al imponer la creación de esa fábrica en Barcelona, propició la creación de decenas de miles de puestos de trabajo, directos e indirectos y la creación poco a poco de una industria auxiliar del automóvil, la mayoría extranjera, cuya única razón de estar ubicada en Cataluña era la venta en exclusiva de sus vehículos en toda España.

Otro de los muchos ejemplos de la predilección del entonces INI ( Instituto Nacional de Industria ) por la región catalana en detrimento del resto de España, fue la instalación de la Empresa Nacional de Petróleos de Tarragona, las eléctricas ENHER y FECSA … 

¿Cree alguien que en la Cataluña del rapiñador del 3%  ??? Jordi Pujol y adláteres se hubiera construido el gigantesco complejo hidrográfico de Sau, Susqueda, el Pasteral? O el magnífico Hospital del Vall d’Hebron?

Se podría escribir un libro de todo lo que ha supuesto Franco para Cataluña y para el resto de España. ¡A muchas regiones de España les hubiera gustado que las hubiera odiado tanto como a Cataluña!

¿Cambiará esta situación de inversiones más justas y equilibradas? Un rotundo NO.

Tanto el PP como el PSOE padecen de “nacionalitis” aguda. Se han convertido en un mercado donde los nacionalistas subastan sus escaños al mejor postor.  Aquellos sólo quieren acceder al gobierno al precio que sea y éstos saben que siempre encontrarán compradores para sus escaños.

Entonces, dirán algunos: ¿Es que los Barones regionales no tienen nada que decir aunque sus regiones se vean discriminadas en inversiones? No, no dirán nada. En algunos casos la fidelidad perruna a las siglas de sus partidos está por encima de cualquier consideración.

Vean ustedes el ejemplo del bizarro VARA, Presidente de la Junta de Extremadura.

 

Observen la cara que se le pone a ese Viriato

 

 

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